Cronista/Crítico


“La crítica teatral bien comprendida y lealmente practicada no es tan fácil ni perezosa como generalmente se cree, pudiendo hasta darse el caso de que ella misma llegue a constituir un arte, especialmente cuando es erudita, orientadora y constructiva.”

Armando de Maria y Campos

Semblanza

Desde muy joven, Armando de Maria y Campos ejerció el periodismo, la crónica y la crítica teatral. Su incursión en el campo data de 1914 cuando empezó a colaborar en la revista dirigida por Julio Jiménez Rueda: El estudiante, órgano informativo del Centro de Estudiantes Católicos Mexicanos.

En 1918 fue designado crítico de teatro y música por Antonio Mediz Bolio para el suplemento semanal El Heraldo Ilustrado. Un año después aparece como autor de las crónicas teatrales en la revista Mefistófeles. Desde entonces y hasta su fallecimiento, dio cuenta del pulso del teatro en México a través de sus crónicas y críticas teatrales en diversas publicaciones como los periódicos El Universal, Novedades y El Heraldo de México; y las revistas Mefistófeles, Tiempo, Hoy y Todo, entre otras.

Comprendiendo la fugacidad de las crónicas publicadas en la prensa, hizo suya la constumbre de reunirlas en libros con el objetivo de ofrecer al lector la posibilidad de leerlas y releerlas, conformando además, fuentes de consulta para los lectores e investigadores del futuro al brindar información que da cuenta de su momento histórico.

Ejemplos de estos libros son: Presencias de teatro (1937), Crónicas de teatro de Hoy (1941), Archivo de teatro (1947), El teatro está siempre en crisis… (Crónicas de 1946 a 1950) (1954), Memoria de teatro (1946) y 30 crónicas y una conferencia sobre el teatro de Cervantes (1948).

Fuertemente comprometido con su labor, participó en la fundación de diversas asociaciones de críticos teatrales como: la Asociación de Cronistas de Espectáculos Teatrales y Musicales (1938) a la que pertenecieron Francisco Monterde, Jerónimo Baqueiro Foster, Xavier Villaurrutia, Salomón Kahan, Ramón García, José María Estéves, José F. Elizondo, Manuel Horta, Alfonso de Icaza, Víctor Reyes y José Barros Sierra; la Asociación Mexicana de Periodistas (1947); la Agrupación de Críticos de Teatro (1950) en la que formó parte de la mesa directiva en calidad de secretario al lado de Francisco Monterde (presidente), Antonio Magaña Esquivel (tesorero) y Fernando Mota (vocal); así como el Club de Periodistas de México (1961).


Reseñas:

Presencias de teatro. | México, Botas, 1937, 320 pp.


El volumen incluye una selección de 42 crónicas escritas entre 1934 y 1936. Dedicado a “José Manuel Ramos, amigo de siempre, y del teatro”.

“La publicación de estas crónicas de teatro en México no supone que el autor atribuya a su contenido valor doctrinal, literario o histórico. Siguen siendo, como cuando aparecieron en la revista Todo, simples apuntes, reflejo de las impresiones que las animaron.

El hecho de imprimirlas sin corregirlas en lo más mínimo, según fueron apareciendo, prueba que no nos mueve otro propósito que el de ofrecer a los aficionados al teatro un memorándum de algunos de los más importantes acontecimientos teatrales ocurridos en México duranturante un par de años.

(…) Pretenden ser estas ‘Presencias de teatro’ comentarios orientadores, simples informaciones escritas a las volandas sin más valor que el que cada lector, aficionado a la materia, quiera otorgarles” (Armando de Maria y Campos).

Crónicas de teatro de Hoy. | México, Botas, 1941, 254 pp.


Selección de 56 crónicas, dedicada “A Regino Hernández Llergo, gran periodista; mejor amigo. Noviembre de 1917 – junio de 1940”.

“Recojo en este volumen las crónicas de teatro en México que publiqué en la revista Hoy de mayo de 1938 a diciembre de 1939; también algunas que publiqué en la revista Todo durante los años de 1934 a 1936, que no aparecieron en el primer volumen de la serie que me propongo imprimir periódicamente, y que en éste encuentran mejor lugar.

Las crónicas que corresponden a la revista Hoy las publico íntegras, y en esto radica quizás la única novedad del presente volumen; la gran mayoría de las crónicas de Hoy aparecieron mutiladas por exigencias de ‘formación’ o ‘ajuste’. Todas ellas –las de Todo, las de Hoy, alguna que apareció en El Eco Taurino– no tienen más valor que el de simples comentarios a indudables efemérides del teatro en México” (Armando de Maria y Campos).

Memoria de teatro. | México, Compañía de Ediciones Populares, S.A. 1946, 184 pp.


Memoria de teatro es el título del otro volumen recién publicado. Armando de Maria y Campos recoge en él treinta y tres crónicas aparecidas originalmente en un diario, aumentadas y pulidas posteriormente. Tienen todas ellas marcado interés informativo, y en ello reside su mérito principal, ya que en México no andamos sobrados de noticias sobre los acontecimientos teatrales del mundo contemporáneo. Para suplir ese defecto, nos habla De Maria, de los principales estrenos celebrados en varios países, entre 1943 y 1945” (Arturo Perucho. “El teatro y sus amigos. Nuevas aportaciones de Maria y Campos” en Archivo de teatro. México, 1947, 259 p.).

Archivo de teatro. | México, Compañía de Ediciones Populares, S.A. México, 1947, 259 pp.


Cuarto libro de la serie sobre crónicas de teatro. Esta vez el autor incluye una selección de 78 publicadas en el periódico Novedades de enero a diciembre de 1946.

“Al Lic. Don Miguel Alemán –universitario–, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos por la fe y la esperanza de la Nación, le dedica esta obra escrita día a día en el año de su elección y ascenso al Poder, como un homenaje de reconocimiento a su gran carácter –raíz y fruto de mexicanidad–, el último de sus partidarios, leal, constante, desinteresado” (Armando de Maria y Campos).

30 crónicas y una conferencia sobre el teatro de Cervantes | México, Cía. de Ediciones Populares, 1948.


Dedicado a Alfonso Caso, este volumen reúne las treinta crónicas que Armando de Maria y Campos publicó sobre Miguel de Cervantes Saavedra y su obra en el periódico Novedades en 1947 con motivo del IV centenario del nacimiento del autor teatral. La conferencia aludida en el título fue leída por el crítico en el Salón de actos del Casino Español de México la noche del 30 de octubre de 1947. La precedió la presentación de don Ricardo de Alcázar “Florisel” quien, luego de hacer una semblanza del autor, cerró su participación con estas palabras:

“Genio e Ingenio de los Entremeses Cervantinos es el tema de la disertación que vais a oír. Son las primicias del gran afán cervantista con que el señor don Armando de Maria y Campos ha ido tejiendo y acotando, al hilo de los días de este año centurial cervantino, el homenaje escénico y la conmemoración teatral de aquel no frustrado excelso escritor de teatro y precursor que fue, además de autor del Quijote, el sin par manco sano y cautivo libre de Argel”.

Un ensayo general sobre el teatro español contemporáneo visto desde México (cotejo del de hace 5 lustros con el actual). | México, Stylo, 1948, 374 pp.


“Ese incansable trabajador que es nuestro compañero de labores en Novedades, don Armando de Maria y Campos, acaba de publicar Un ensayo general sobre el teatro español contemporáneo visto desde México (cotejo del de hace cinco lustros con el actual). Volumen compuesto por 374 páginas de 13 por 8.5 centímetros en donde quedan recogidas las crónicas que ha publicado en nuestro periódico sobre diversos aspectos del teatro español contemporáneo, ‘el género folklórico, comedia y drama, zarzuela, baile y variedades en general’, como reza la nota preliminar del libro” (Reseña por Manuel González Ramírez. Novedades, 8 de noviembre de 1948).

El canto del cisne (Una temporada de Caruso en México) –Recuerdos de un cronista | México, Arriba el telón, 1952.


Dedicado “A la memoria de mi hermana Elvira, gran talento musical, que frustró un matrimonio desgraciado”.

“Las primeras crónicas que forman este volumen fueron publicadas en el gran diario Novedades para hacerle ambiente a una versión cinematográfica que de la vida de Caruso hiciera en tecnicolor la M.G.M. Como a la postre resultaban adversas a la película, su publicación fue estorbada, y si se continuó en este diario fue porque el autor tuvo que trasladarlas a su sección ‘Teatro’. Se quería que se ajustaran más a la película que a la vida de Caruso. Ahora se publican como un homenaje a la existencia real del gran tenor, y por constituir un brillante capítulo de la vida operática de México.

Se acabó de imprimir el presente, modesto volumen, en tirada muy corta, en la Impresora Juan Pablos. Donato Guerra No. 5. México, D.F.” (Colofón por Armando de Maria y Campos).

El autor se refiere a la primera publicación de la obra que data de 1951, siendo El gran Caruso el título de la película a la que hace referencia. La edición que se reseña corresponde a la de 1952 por la editorial Arriba el telón, cuya portada está ilustrada por una caricatura del cronista hecha por Caruso (“la primera de las muchas que hizo en México fue la mía”) y una autocaricatura de Caruso. En este texto el autor narra la biografía de Caruso, su ascenso a la cumbre del campo operístico y da cuenta de la temporada que el tenor ofreció en México en 1919 en los teatros Iris y El toreo con un repertorio integrado por Aída, Baile de máscaras, Carmen, La fuerza del destino y Sansón y Dalila.